La dentadura del caballo la completan 36 dientes que se deben vigilar y revisar. Pues, el uso de bocados pesados o incluso las infecciones pueden generar malestar en tu compañero equino. Esto no solo puede poner en riesgo su salud, sino que afectará a su rendimiento durante los entrenamientos y, también, en las competiciones. Y es que los dientes de caballo hay que cuidarlos.
Por todo lo anterior, hoy descubrirás cuántos dientes tiene un caballo, cuándo le salen y algunos problemas que pueden aparecer en la dentadura del caballo y que es importante que detectes cuanto antes. De esta forma, no solo evitarás que merme la salud de tu compañero de entrenamiento, sino que prevendrás que los problemas más frecuentes aparezcan.
¿Cuántos dientes tiene un caballo?
Como ya mencionamos al principio, un caballo tiene 36 dientes que forman 12 incisivos y 24 molares. Lo que tal vez no sabes, es que algunos pueden sumar 4 dientes más. Esto es especialmente frecuente en los sementales —de hecho se les denomina «dientes de semental»—. Esto no influye para nada en su bienestar, siempre y cuando la dentadura del caballo, en general, esté sana.
¿Cuál es la característica más sorprendente de los dientes de caballo? Que crecen a lo largo de toda su vida. Esta es una ventaja, puesto que los caballos suelen desgastar bastante sus dientes. Sin embargo, ¿cuándo les salen y, lo más importante, los caballos cambian sus dientes? Vamos a verlo.
¿Cuándo le salen los dientes a los caballos?
Los caballos tienen dientes de leche que les salen a los 8 meses de vida, aproximadamente. Se identifican muy bien porque son blancos, mientras que los dientes de caballo adultos adquieren un color amarillo. El cambio de dientes en caballos es progresivo y a partir de los 2-5 años empezarán a salir los incisivos y molares definitivos hasta que el proceso se complete.

Caballo sin dientes: problemas dentales
¿Pueden los caballos no tener dientes? Es muy raro que esto suceda, ya que estos se van renovando. Sin embargo, sí puede ocurrir que un caballo no tenga dientes si sufre una infección severa, algún traumatismo en la boca o si se le han extraído piezas por diferentes motivos. Por ejemplo, porque no tenían espacio suficiente o porque se encontraban en muy mal estado.
Aunque se suele decir que un caballo sin dientes es mejor que un caballo que tiene dientes, porque está sufriendo, no hay nunca que llegar a estos extremos. Por eso, hacemos hincapié en lo importante que es que conozcas la dentadura del caballo y que sepas cómo cuidar de sus dientes. A continuación, te explicaremos algunas de las situaciones que requieren toda tu atención.
Cómo cuidar los dientes de caballos
Como cualquier otro animal, los dientes de caballos se deben cuidar, y mucho. Por tanto, si no quieres que descuidar esto te juegue malas pasadas y que tu compañero de entrenamiento sufra dolores —si alguna vez has tenido un dolor de muelas o una caries sabes bien lo que es—, sigue leyendo. Pues, hay algunos problemas que solo sufren los caballos.
Presta atención a los picos dientes caballo
¿A tu caballo se le cae la comida de la boca al comer? ¿Has notado que el aliento le huele peor que de costumbre? Los picos en dientes de caballo son un resultado del desgaste de los molares e incisivos que aparecen con unas puntas de esmalte que pueden afectar a la masticación. Además de no triturar bien la comida, los caballos en estas circunstancias suelen ladear la cabeza en señal de molestia.
¿Cuál es la solución para este problema? Llevar al caballo al veterinario para que pueda limarle estos picos. Es muy importante que, a pesar de las revisiones, estés atento a su aparición. Pues, el hecho de que proteste o de que ladee la cabeza puede hacer que la situación sea insostenible en el momento en el que lo montes. Notarás que será imposible llevar a cabo los entrenamientos.

Ponle solución a las infecciones
Otro de los problemas en los dientes de caballos son las infecciones. Al igual que los seres humanos, los caballos son vulnerables a ellas y, de hecho, la enfermedad periodontal es frecuente en ellos. ¿En qué síntomas debes fijarte? En las heridas que pueden aparecer en las encías o en la propia lengua. Asimismo, presta atención al mal olor y a los dientes que no estén en buen estado.
Cambia los bocados pesados
Debes tener mucho cuidado con el uso de bocados pesados. En ocasiones, puedes cometer el error de pensar que esto no es importante o de que están preparados para la boca del caballo. Pero, la verdad es que pueden terminar haciéndole daño si el peso es excesivo. Si hay heridas o tu compañero equino sangra por la boca, es el momento de que pienses en cambiar el bocado por uno que sea algo más ligero.
Extrae los dientes de lobo
Los dientes de lobo son característicos de los caballos y tienen mucho que ver con el apartado anterior. Son dientes que solo tienen algunos caballos y que se consideran vestigiales. ¿Qué sucede? Que justo están en el lugar en el que se coloca el bocado. Por tanto, cuando frenas, al caballo le dolerá y se mostrará indomable. La mejor solución es retirarlos con una cirugía, lo que prevendrá también infecciones futuras.
Las revisiones de los dientes de caballos no son una opción. Por eso, te recomendamos que mantengas una cierta periodicidad. A pesar de que pienses que todo esté bien, puede haber problemas en los dientes que no seas capaz de detectar. Mantener la boca de tu caballo sana es crucial porque en ella irá el bocado.