Si tienes un caballo o quieres tener uno debes de tener en cuenta los siguientes tips de cuidados del caballo. De esta manera podrás entender mejor que tener un caballo implica una serie de cuidados básicos para conservar su salud y bienestar. Si por el contrario no puedes cumplir alguno de ellos será mejor que te replantees la idea de tener un caballo.
Permisos y normativa para tener un caballo
En primer lugar, el caballo deberá contar con una tarjeta sanitaria equina. En ella se identifica al caballo, su raza, nombre, edad, capa, sexo, etc. Así mismo, en la tarjeta sanitaria equina aparecen las características anatómicas básicas tales como color de cascos, remolinos, capa, etc. Esta tarjeta la tiene que elaborar un veterinario y debe ser sellada por el organismo administrativo competente.
Los caballos federados necesitan además el LIC (Libro de Identificación Caballar). Este libro es una especie de licencia que permite competir a los caballos. Se puede expedir en cualquier federación hípica autonómica y garantiza la asistencia médica quirúrgica o farmacéutica en caso de accidente durante la competición.
Desde 2008 es obligatorio que todos los caballos dispongan de un microchip identificativo. De ello normalmente se encarga el veterinario.
Mantenimiento de un caballo: Los cuidados básicos
Tener un caballo, como con cualquier animal, implica atender a una serie de cuidados básicos. Por eso, cuando hablamos de cuidados del caballo debemos tener en cuenta una serie de normas y tareas mínimas que hay que dominar. A continuación, vamos a explicar algunas de ellas.
¿Qué comen los caballos? Alimentación e hidratación
Parece algo lógico, sin embargo, por desgracia a día de hoy aún existen personas que tienen caballos en fincas en estado de deshidratación y malnutrición. Esto es algo inadmisible y está penado por la justicia de nuestro país. Por lo que si quieres tener un caballo en propiedad deberás saber que tendrás la responsabilidad de mantenerle bien alimentado e hidratado.
La alimentación del caballo se fundamenta el forraje, hierba, heno o paja. Esto le proporciona la cantidad de fibra y energía que necesita según su peso, corpulencia o actividad física. Por eso, es importante conocer las necesidades nutricionales de un caballo según sus características.

Para mantenerse bien hidratados y garantizar una buena salud digestiva, el caballo necesita beber mucha agua. Al igual que su alimentación dependerá de sus características físicas y actividad diaria, pero hay que tener en cuenta que un caballo bebe unos 40 litros de agua al día de promedio.
Educación y doma básica
Hay que corregir cualquier conducta agresiva del caballo hacía el ser humano, y en especial a su amo. Si un caballo muerde, pisa o amenaza con dar una coz se trata de un acto de rebelión que ha de ser corregido con una buena educación y doma básica en el caballo. Para ello, no es necesario levantar excesivamente la voz, bastará con hacerle entender que esa no es la conducta apropiada con algún tipo de castigo. Cuando esta situación se repita en el tiempo varias veces y el castigo siempre sea el mismo o muy parecido, el caballo comprenderá que no lo debe hacer e irá corrigiéndose su conducta.
Una buena educación en el caballo no es tarea sencilla y se requiere algo de experiencia en el manejo del caballo. Por lo que si es tu primer caballo deberías dejarte aconsejar por alguien que ya tenga cierto grado de experiencia en este sentido.
Disponer de unas instalaciones ecuestres mínimas
Si hablamos de los cuidados del caballo debemos ser conscientes de que contar con unas instalaciones ecuestres mínimas es vital. Esto significa que si por ejemplo, tenemos una finca o parcela el caballo deberá contar con una pequeña instalación cubierta que le permita refugiarse en días de tormenta o situaciones climatológicas adversas si así lo desea.
Disponer de un establo cómodo es muy importante para mantener su bienestar físico y emocional. Dentro de este, se ha de contar con una cama cómoda para el caballo y se ha de garantizar una limpieza mínima. Por lo que es recomendable limpiar de forma periódica. Existen varios tipos de camas para caballos, cada una con sus ventajas e inconvenientes:

El establo debería tener unas dimensiones mínimas de 3×3 metros, es decir, 9 metros cuadrados por caballo. Además, debe tener buena ventilación e iluminación natural. También es importante que el techo y las paredes aíslen tanto del frío como del calor. De esta forma garantizamos el bienestar y un mejor cuidado del caballo.
Asistencia de un veterinario
Un caballo, como cualquier animal deberá tener unas revisiones periódicas por parte de un veterinario. En concreto, en el caso del cuidado de un caballo es muy importante su salud bucodental que deberá revisarme como mínimo una vez al año. De esta manera ahorraremos muchos otros problemas y enfermedades.
Las vacunas y los tratamientos antiparasitarios también son muy importantes para garantizar su salud. Por lo que lo ideal es contar con un veterinario de confianza que lleve todo el control de la salud del equino.
Limpieza y aseo del caballo
La limpieza del caballo es fundamental para garantizar su salud. Sin embargo, esta deberá ser agradable para el caballo. Por eso, se aconseja empezar a cepillar su pelaje por el lado izquierdo una vez atado correctamente. La frecuencia del cepillado puede variar según el pelaje del caballo, su actividad y la estación del año. Lo importante es que no sea algo desagradable para el animal.

Todo buen jinete deberá contar con una serie de instrumentos básicos para la limpieza y aseo del caballo. Algunos de estos son:
Rasqueta o Almohaza: Sirven para cepillar al caballo y quitarle la suciedad acumulada. Las hay metálicas o de goma.
Gancho limpia cascos: Se trata de un pequeño cepillo o gancho para limpiar los cascos del caballo. Les hay en forma de cepillo o en forma de gancho. Lo ideal es utilizar uno u otro en función del grado de suciedad de los cascos.
Champú para caballo: Producto que otorgará suavidad y limpieza al pelaje del caballo.
Cepillo o Bruza: Especie de peine para la crin del caballo.
Esponja para caballos: Ayuda a limpiar el caballo y es de enorme utilidad cuando se le lava.
Repelente de insectos: Spray que protege al caballo de insectos y garrapatas propios de la naturaleza.
Grasa para cascos: Se trata de una crema hidratante que protege a los cascos aportando flexibilidad y solidez.

Herraje regular
Una vez al mes es el tiempo recomendable para cambiar el herraje de un caballo. La razón es que si pasa mucho más tiempo posiblemente el casco haya crecido y los surcos serán profundos. Por lo que puede ocasionar problemas de salud e higiene en el caballo. Así que lo mejor es herrar al caballo al menos una vez al mes.
Ejercicio físico y actividad del caballo
Un caballo necesita moverse para mantenerse en buena forma física. Por eso, un aspecto muy importante en el cuidado del caballo será garantizar su actividad física. Tanto si es un caballo de competición como si lo es de ocio o paseo necesita moverse con frecuencia.
Lo mínimo recomendable es que sea al menos 1 hora al día. Este tiempo puede variar según la raza o el uso del caballo pero no debería estar parado muchas horas ni días en un establo. Así mismo, también es conveniente dejarle al menos un día o dos a la semana de descanso para que toda su musculatura pueda relajarse. Esto es muy importante especialmente en los caballos de competición.

Como ves, los cuidados del caballo son muchos y muy variables. Por lo que no solo hay que tener en cuenta el gasto que supone tener un caballo, sino toda la responsabilidad que ello implica. Esperamos a verte servido de ayuda, y si tienes cualquier pregunta nos la hagas en los comentarios de este post.